Democracia esclavista

La democracia ateniense era realmente el gobierno directo del pueblo, luego era una democracia real, si se atiene uno al significado del nombre: demos, o pueblo, y kratía, o gobierno. Habría que decir, sin embargo, que el gobierno correspondía a los demoi –plural de demos-, que eran las circunscripciones administrativas establecidas por Clístenes. Había diez, como se ha indicado.

Pero no todos los habitantes de Atenas estaban encuadrados en algún demos. No todos eran ciudadanos, miembros de la pólis, ni participaban en el gobierno. En tiempos de Pisístrato se calcula que en Atenas había ciento diez mil esclavos, unos cuarenta mil metecos y veinte mil ciudadanos. Los esclavos, los metecos, las mujeres y los menores de dieciocho o veinte años –según las fechas-, quedaban excluidos. Luego la democracia era en realidad una oligarquía que se había alzados sobre los demás. Los asuntos del gobierno eran controlados por unos siete u ocho mil hombres varones libres mayores de edad y nacidos en Atenas.

La totalidad del pueblo, de los demoi, tomaba, sí, las decisiones políticas, pero era una totalidad muy restringida. Además, atendiendo al hecho de que las clases de los propietarios se quejaban de que la democracia era en realidad el dominio de los pobres sobre los ricos, hay que entender que así era de hecho, como hace notar Aristóteles en su Política. Hay que entender, en consecuencia, que la democracia fue antes que nada un freno a las pretensiones de los ricos para explotar a los pobres. Ahora bien, una sociedad que protege a sus clases bajas del poder de los ricos es una sociedad que se las tiene que arreglar como pueda para explotar el trabajo de otras clases sociales. Puesto que no se podía explotar más allá de ciertos límites a los metecos, que eran hombres libres, aunque extranjeros, había que explotar entonces a los esclavos, que no tenían ningún derecho. De aquí se sigue que la esclavitud se desarrolló durante el periodo democrático más que en cualquier otro, y que no era un suceso accidental, sino una consecuencia necesaria del sistema. Si no se puede explotar a los ciudadanos libres, porque están protegidos por leyes que ellos mismos promueven y aprueban en la Asamblea, no queda más remedio que explotar a los esclavos, que no pueden hacer nada para defenderse. Esto explica la paradoja de que en Atenas había más esclavitud cuanta más libertad había. De ello hay un excelente estudio realizado por un gran historiador marxista, G. E. M. de Sainte Croix. El título de la obra es La lucha de clases en el mundo griego antiguo.

El propósito fundamental de los demócratas era, en efecto, que su sociedad alcanzara las libertades mayores. Que ello trajera consigo una mayor esclavitud no debió preocuparles demasiado, pues la esclavitud les pareció a ellos tan imprescindible como a todas las clases y estamentos del mundo antiguo.

Luego la única democracia real de que tenemos noticia fue una democracia esclavista, lo cual significa que sin la esclavitud no habría sido posible. De hecho pudo sobrevivir gracias a una explotación de los esclavos superior a la de otras clases de gobierno. También sobrevivió por ser una democracia militarista, pero eso es algo que se tratará en otro artículo.

This entry was posted in Filosofía práctica, Grecia, Política. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>