Calderón de la Barca. Las armas de la hermosura

Calderón de la Barca, Pedro
Las armas de la hermosura

Las_armas_de_la_herm_Cover_for_KindleCoriolano, el héroe romano “es aquí general á las órdenes de Rómulo, y, sin embargo, ya se han sometido al imperio romano España y Africa, y Roma es dueña del mundo, y llamada la rival de Jerusalén. Coriolano aparece transformado en un galán del siglo XVII, con capa y espada, muy puntilloso en cuestiones de honor, y amable y enamorado con las damas; promueve una rebelión popular, por haber establecido el Senado, en una ley, que las mujeres no han de ponerse afeites ni llevar piedras preciosas; un senador perece en esta sedición, y su principal autor es desterrado por este motivo.” (Schack)

Se dice que Calderón, nacido en Madrid el año 1600, lloró tres veces en el seno materno, “por entrar en el mundo con la sombra de la tristeza, quien como nuevo sol, le había de llenar de inmensas alegrías “. Diéronle sus padres buena educación: estudio de la gramática en el Colegio Imperial de la Compañía de Jesús siendo todavía un niño, traslado a la Universidad Salmantina a los quince años, donde aprendió todo lo que en ella se enseñaba, de tal manera que a los veinte ya estaba dando lustre y brillo a los teatros de España con sus obras. Luego vivió en Madrid, en donde vio por sí mismo la sociedad y sus tramas, llevándola a sus dramas con elevada maestría. No debió pasar por alto los amores propios de la juventud y sus azares, según se desprende del romance que compuso a una dama que “deseaba saber su estado, persona y vida”. En 1625, al servicio del rey, pasó por Milán y por Flandes, donde comprendió que las armas y las letras no son contrarias, sino hermanas. Nombrado poeta cortesano o cesáreo por Felipe IV, sucediendo a Lope de Vega, recibió el hábito de Santiago por la estima en que el monarca le tenía. Mas, aunque su señor no era partidario de que saliera a campaña con su orden, a él no le pareció digno componer versos mientras sus compañeros esgrimían la espada, así que les siguió a donde sus dotes militares le requerían. En 1651 se hizo sacerdote, siendo agraciado en poco tiempo con la capellanía de “los tres reyes nuevos de Toledo”, entre otros honores que se le concedieron. Calderón dejó de existir el 25 de mayo de 1681. Su muerte se anunció como una gran desgracia en España, Nápoles, Roma, Milán y Roma

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