Heródoto. Los nueve libros de la Historia

Herodoto de Halicarnaso
Los nueve libros de la Historia

Pasando al juicio de esta obra, las prendas, en nuestro concepto, superan en mucho los defectos, resaltando entre aquellas: l.°, un estudio diligente en averiguar los hechos, y esto en un tiempo de ignorancia, tan escaso en monumentos, sin ninguno de los recursos que hoy tenemos tan a mano: 2.°, un juicio exacto y filosófico en dar clara y distintamente los motivos de los sucesos que va refiriendo y una crítica continua en separar lo que aprueba por verdadero de lo que refiere sólo por haberlo oído, y no pocas veces desecha por falso: 3.°, una prudente parsimonia en no amontonar máximas y reflexiones morales, dejando su curso a los hechos; 4.°, un estilo fluido, claro, vario y ameno, sin afectar las exquisitas figuras con que rizaban ya sus discursos los oradores, ni lo áspero, pesado y sentencioso de los filósofos. Los razonamientos que pone en boca de sus personajes son tan dramáticos, variados y propios de la situación, que nadie a mi ver se atreverá a tacharlos de difusos.

A tres se reducen los defectos de que es tachado Herodoto: 1.°, alguna sobrada malignidad, de la cual habla de propósito Plutarco, a veces con razón, a veces incurriendo en el vicio mismo que reprende: 2.°, mucha superstición, culpa de que no es posible excusarle sino por la naturaleza de los tiempos en que vivió, y por el deseo de captarse el aplauso público halagando las creencias populares, y sin embargo se muestra en algunos pasajes bastante atrevido para arrostrarlas: 3.°, falta de ritmo y armonía en su estilo, vicio de que le acusa Ciceron (Orat. c. LV), y de que le vindican Dionisio de Halicarnaso, Quintiliano y Luciano. Yo por mi parte opino con el primero, y me ofende no poco aquella recapitulación que nos hace de cada suceso, por más breve que sea. (Bartolomé Pou, S. J., Prólogo)

Libro impreso: US UK DE FR ES IT JP


Share