Platón. Timeo o de la naturaleza

Platón
Timeo o de la naturaleza

Por lo pronto, es preciso distinguir entre lo que es y existe siempre sin devenir jamás, y lo que deviene o pasa siempre, sin subsistir lo mismo. Es preciso decir que lo que es y subsiste lo mismo, es comprendido por el puro pensamiento, y puede ser conocido con certeza; que lo que deviene siempre, objeto mudable de los sentidos y de la opinión, no puede ser conocido sino de una manera conjetural. De aquí se sigue que no hay ciencia posible de la naturaleza y en general del mundo; y no será poca fortuna, si se llega a dar una explicación probable de la formación del universo inmenso.

Dios es bueno y no conoce la envidia. He aquí por qué ha hecho el mundo y el mejor posible. He aquí por qué ha puesto en el cuerpo del mundo un alma para animarle, y en esta alma una inteligencia para iluminarle. He aquí por qué ha querido que el mundo fuese un animal racional.

Un animal racional era el único digno de la Providencia divina.
¿Pero este ser racional, este mundo, según qué modelo ha sido formado? Este modelo es el animal perfecto, es decir, no tal o cual animal inteligible, sino el que comprende todos los animales inteligibles particulares. Por esta razón no hay más que un mundo, que lo abarca todo; y no hay más que un animal racional visible, que comprende todos los animales visibles particulares. (Argumento)

Libro impreso: US UK DE FR ES IT JP
Para leer en Kindle: US UK DE FR ES IT NL JP BR CA MX AU IN


 

Share