Si el euro se rompe
Según un informe de UBS Investment Research, es muy poco probable que se expulse a un país de la zona euro. Aunque dicha zona no debería existir, pues se está viendo que no funciona con los parámetros actuales, ahora no hay más remedio que tomar una de las dos decisiones siguientes: o bien se consigue una mayor integración fiscal de los países miembros de la zona euro, sin expulsar a ninguno, o bien se expulsa a los más peligrosos, lo que llevaría seguramente aparejada la ruptura de la moneda común.
Ahora bien, las consecuencias de la segunda opción de este dilema pueden ser desastrosas. La primera sería que la creación de una nueva divisa o el retorno a la anterior, lo que viene a ser lo mismo, tendría un coste elevadísimo y provocaría ataques en cascada de los mercados contra otras economías débiles que permanecieran en el euro. El país que volviera a su antigua divisa tendría que denominar su deuda en euros, lo que la duplicaría o en su nueva divisa, lo que le conduciría a una quita estatal y corporativa. Es muy probable además que ese país tuviera que bloquear sus bancos para evitar la retirada masiva del dinero depositado en ellos.