
Todo lo que dijo aquel día Bruno Velasco en nuestra reunión pareció cosa de su libre y ardiente imaginación. He aquí sus palabras:
“Un sainete, una ópera bufa, un esperpento. Esto os parecerá lo que voy a contaros hoy. Me limitaré a exponer quiénes son los dramatis personae y el papel representado por cada uno.
El primero es Putin, junto con sus adláteres. Creen que la decadencia de Europa y Estados Unidos es sexual. A sus opositores, que se manifestaron pidiendo un recuento de votos en 2011 y 2012, se les tachó de imbéciles agentes de la decadencia sexual mundial que ponían en peligro a la inocente Rusia. Putin dijo en televisión que los lazos blancos que llevaban los manifestantes le sugerían condones. Durante una visita a Alemania en 2011 declaró ante Angela Merkel que la oposición rusa era sexualmente deforme, homosexual.