El mes de marzo pasado la Comisión Europea dio a conocer el informe Hybrid threats. A comprehensive resilience ecosystem (Amenazas híbridas. Un ecosistema integral de resiliencia), un estudio de las amenazas híbridas que suponen el Nord Stream, el Covid-19, Cataluña, etc. Lo referente a Cataluña se centra en el año 2017 y los sucesos en torno a la declaración de independencia por Puigdemont posterior al referéndum ilegal. El núcleo del estudio versa sobre la relevancia que tiene en Europa y en España la guerra híbrida librada por el Kremlin.
Cataluña
Cataluña y Putin
Rusia es seguramente el país más activo en el ciberespacio. Resulta casi imposible saber el éxito que obtiene con ello, pero el hecho de que su presencia en el quinto dominio en forma de guerra de información sea tan persistente tiene que deberse a grandes ganancias políticas que se irán descubriendo con el paso del tiempo. Esta clase de guerra es negada cuando hay indicios de ella, lo que no es otra cosa que tratar de poner una valla a una posible escalada que pudiera desembocar en enfrentamientos armados. Biden ya advirtió de esta posibilidad, pero parece que sus adversarios del Kremlin no lo han creído.