Mujer

Decir mujer es decir belleza. Decir belleza es decir bondad. Siempre han ido juntas. Es algo que sabía el griego antiguo, para quien un hombre noble era kalós kaí agathós, hermoso y bueno. Lo sabe el metafísico, que ha solido integrar lo bello lo bueno como trascendentales del ser. Lo intuía el medieval, para quien el mejor es noble y su contrario es el villano. Incluso el séptimo arte ha rondado estas nociones: la finura estética de Charles Laughton es una prueba, pues hace decir a uno de los personajes de La noche del cazador que los malos desafinan cuando cantan.

Todo esto es cierto, pues la falta de estética y la ausencia de bien son inseparables. Las personalidades más sutiles que ha producido la raza humana, agrega Nietzsche, tienen gracia innata, mirada dominadora, manos hermosas y pies finos, además de cumplir su deber con orgullo.

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Madres que matan a sus hijos

Podría yo empeñarme en la tarea de desarticular los innumerables argumentos que no cesan de exhalar los credos de nuestros días. Pero me faltan vigor y capacidad. Es tan extensa la progenie de ideas nacidas de ese lugar que tendría yo que ser un Alcides, que, enfrentado a la Hidra de Lerna, de cien cabezas, veía que, cada vez que él cortaba una, brotaba otra. Además, muchos de esos credos son ininteligibles para mí. Simone de Beauvoir, por ejemplo, asegura que no se nace mujer, sino que se hace mujer. Y esto no lo entiendo. Más bien pienso que una mujer, o un varón, una vez nacidos y, después de entrar en la edad de la razón y la libertad, pueden hacer de sí un santo, un poeta, un vagabundo, un asesino, etc. Si Beauvoir quiere decir que una mujer se puede hacer madre y luego asesina de su prole, entonces sí lo comprendo, pero sé que no es eso lo que ella piensa.

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Sobre España

La historia de España se parece a las fases alta y baja de las mareas, a la bajamar y la pleamar, como si no atinara a reposar en el intermedio. Unas veces sufre convulsiones que le hacen retraerse, hasta casi desaparecer; su problema en esos momentos no es ser de una u otra manera, sino ser o no ser. Otras, por el contrario, concentra todas sus fuerzas en un punto y se expande, incontenible, hasta alcanzar una plenitud desconocida para otros pueblos. Otros pueblos han soportado también movimientos telúricos, pero su devenir es en general más suave y apacible. Ejemplo de lo primero, de la contracción, fue el colapso de la monarquía de los godos, un hecho que determinó una nueva edad, el Medievo, la cual no comienza con la deposición de Rómulo Augústulo por Odoacro el año 476, sino con el desembarco de Táriq ben Ziyad en la Roca de Calpe el 711. Hoy vemos que la Edad Media no estuvo definida por la invasión de los bárbaros del Norte, sino por la de los bárbaros del Sur, que originaron una espléndida civilización. España, occidental y católica, casi se extinguió en esa colosal confrontación del islam y el cristianismo.

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Pedofilia

Uno se extraña siempre al comprobar que algunas ideas, por grotescas y atrabiliarias que sean, se hacen reales. Hoy sigo el hilo de una de ellas, la que conduce a la pedofilia. El hilo empieza en una sesión de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados. La ministra del ramo dijo allí con voz un tanto destemplada que es un derecho de los niños tener relaciones sexuales con quien les dé la gana, “basadas, eso sí, en el consentimiento”. No sé si debo suponer que es el propio Gobierno de la Nación quien habló por boca de la señora ministra, puesto que se trataba de un acto oficial. Pero dejemos eso, que es otra cosa lo que hoy me trae aquí.

El derecho a las relaciones sexuales de los niños defendido por la ministra se entiende que se aplica a las relaciones entre niños y entre niños y adultos. Y esto último es pedofilia. Ella, tratando quizá de evitar esta acusación, añadió la necesidad del consentimiento. Y aquí hay una clave importante del asunto. Dejo de lado lo que dice el Código Penal Español y sigo solamente la deriva de las ideas hasta la realidad.

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Iván Ilyin

La confusión entre lo que es y no es filosofía dura no menos de trescientos años. En 1843 Balmes ya se lamentaba de que, habiendo habido una época en que la filosofía tenía un contenido propio, hacía ya un siglo que su savia se estaba deslizando por todas partes, originando una filosofía política, otra cultural, otra del mundo, otra artística, otra de todo. ¿Fue Iván Ilyin un filósofo? En el sentido que deploraba Balmes, sí. ¿Quién fue Iván Ilyin?

Fue el hombre elegido como guía por el más grande oligarca de Rusia, Putin. Nacido en Moscú en 1883, había muerto oscuro y olvidado en Suiza en 1954. Putin ordenó un nuevo entierro de su cadáver el año 2005 en un monasterio donde se habían incinerado miles de cadáveres de rusos ejecutados durante los años 1937-1938, los del Gran Terror de Stalin. En 2006 reclamó sus papeles personales, que se guardaban en la Universidad Estatal de Michigan. En esa época lo citaba con profusión en sus discursos en la Duma, discursos que él mismo redactaba. Utilizaba sus ideas para explicar que Rusia tenía que conquistar Ucrania y desbaratar la Unión Europea. Era su máxima autoridad en cosas del pensamiento y la historia, como él mismo decía cuando se le preguntaba.

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Dugin

Se ha elevado a Dugin a la condición de filósofo. Si eso fuera un error, porque él no fuera efectivamente un filósofo, sino un ideólogo, sólo sería un error corriente, porque hoy todo ideólogo pasa por filósofo. También se le ha elevado a la condición de cerebro pensante de Putin. Eso ya no es corriente. Habría que dilucidar si Putin tiene necesidad de un filósofo, o de un ideólogo, que le dé pensadas las cosas que él se trae entre manos. Y parece que sí, pues en cierto momento tuvo que recurrir a conceptos con los que revestir sus acciones.

Son dos cosas que yo no veo con claridad: la primera, si Dugin es en verdad un filósofo y, en caso de serlo, qué clase de filósofo es, y la segunda, qué ideas se le han metido a Putin en la cabeza, procedan de donde procedan. Como es un asunto algo enrevesado y largo, habrá que ir por partes.

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Simón Bolívar

La izquierda gusta mucho de las gestas contra la opresión. Se ve representada en ellas: arma al hombro, espíritu libertador, afán de gloria. Si no hay gestas, las inventa, y si las hay, mas son criminales, invierte su signo. De todas ellas guarda una memoria que impone a los demás como medida de lo bueno y lo malo.

En la independencia de la América Española ve una empresa de liberación como ha habido pocas. Piensa, por ejemplo, que un tipo como Simón Bolívar, de quien dejó dicho el maestro Marx, que, lejos de ser un Napoleón, era el “canalla más cobarde, brutal y miserable”, fue un auténtico Libertador.

Imagina que hubo guerras gloriosas entre los ejércitos del Rey de España contra los que enarbolaban el estandarte de la libertad. Pero no fue así. Las fuerzas leales al Rey eran tropas milicianas compuestas por indígenas, españoles, mestizos, mulatos y negros. Las de los libertadores, también tropas milicianas, estaban asimismo compuestas por indígenas, españoles, mestizos, mulatos y negros. No fueron luchas de liberación, sino guerras civiles entre bandos cambiantes. De ellas salieron ganando, y mucho, algunos oligarcas de parte de la España Americana y otros de parte de Inglaterra y de sí mismos, y salieron perdiendo los indígenas, españoles, mestizos, etc. Estos fueron los verdaderos oprimidos, en particular después de la “Liberación”. En muchos casos además habían sido masacrados sin piedad. Se supone que para que aprendieran a no resistir. Vaya un ejemplo.

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La eutanasia en tres películas y una derivada española

La primera película es alemana: Ich klage an (Yo acuso), que se estrenó el año 1941. Algunas universidades norteamericanas habían promovido antes la eutanasia. En 1939 Hitler firmó el decreto de autorización para que el jefe de su Cancillería y Karl Bradt, su médico personal, llevaran adelante el plan Aktion T4. El obispo católico de Münster, seguido de otros miembros del clero, promovieron una serie de protestas por toda Alemania durante el verano de 1941. A finales de ese año, Hitler se vio obligado a suspender el programa.

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Magnitsky contra Putin

No, Serguéi Magnitsky no es ningún adversario actual de Putin. Tampoco lo son otros muchos, como Boris Nemtsov, Alexander Perepilichni o Andréi Kozlov, asesinados todos ellos por el mismo motivo: investigar el robo y blanqueo de capitales ordenados por oligarcas rusos cercanos al poder del Kremlin.

El asesinato del abogado Magnitsky se ejecutó con una saña atroz. Lo tuvieron encerrado en una prisión durante 358 días. Enfermó y no recibió atención médica, pese a solicitarla una y otra vez. Los cálculos biliares la pancreatitis y la colecistitis doblegaron su cuerpo, pero no su voluntad. El dolor llegó a ser irresistible. Se encogía sobre sí, abrazando con fuerza sus rodillas, como único modo de mitigarlo. Pero se negó en repetidas ocasiones a firmar un documento en que se declaraba culpable del robo que él mismo había descubierto a cambio de una promesa de libertad.

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No tendrás nada y serás feliz

En un Foro Económico Mundial se ha hecho énfasis en esa doctrina: “En 2030 no tendrás nada y serás feliz”. Es una conjunción cuyos términos pueden ser verdaderos por separado, pero no juntos. Es posible no tener nada y también es posible ser feliz, pero no las dos cosas a la vez. Lo prueba de modo irrefutable Domingo de Soto, el teólogo dominico que fue confesor de Carlos V.

La argumentación que presenta en su De iustitia et iure sobre el dominio, la libertad y la propiedad difumina como por ensalmo la bruma de la doctrina enunciada en Davos. Empieza distinguiendo entre derecho y dominio, o propiedad, de una cosa. Si bien el segundo envuelve al primero, no sucede al revés, porque, aunque toda propiedad de cosas está contenida en el derecho, no todo derecho puede incluirse en la propiedad o dominio. Los hijos, por ejemplo, no tienen dominio alguno sobre sus padres, pero sí derechos, como el ser alimentados, cuidados y educados. El dominio sobre una cosa es poder de utilizarla a conveniencia, pero el derecho no tiene que ver con esto.

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Las Navas de Tolosa

Sean dos batallas, una que fue decisiva en la historia de España y la cristiandad general, ahora llmada Europa u Occidente, y otra de la Primera Guerra Mundial, que ha sido justamente olvidada por insignificante, para llegar a una conclusión, que es en verdad el planteamiento de un problema.

La primera es la de las Navas de Tolosa, cuyo aniversario se celebra el 16 de julio. En los días previos todos sabían que estaba a punto de producirse uno de los grandes acontecimientos que deciden el destino de un país, dice Modesto Lafuente. El mundo cristiano dirigía su mirada con angustia a España. Toda la población de Roma había ayunado durante tres días, tañían las campanas de las iglesias, las mujeres caminaban descalzas y de luto. Era el día que sigue a la pascua de la Trinidad, el 23 de mayo de 1212, hace 810 años. Monjes, canónigos, párrocos, pueblo llano, todos iban en procesión al encuentro del Papa Inocencio III, quien, en compañía de los cardenales y de toda la corte pontificia, con sus obispos y prelados, encabezó la marcha, después de haber tomado con gran ceremonia el Lignum crucis, hacia la residencia del cardenal Albani, desde uno de cuyos balcones dirigió una sentida alocución al pueblo.

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Sánchez, Podemos y el barco

El servicio de restaurante de un crucero contrató en cierta ocasión a un hombre como camarero. Se le enseñó que cuando hiciera mal tiempo no debía andar en línea recta, sino en zig-zag, para que el balanceo del barco no le hiciera caer. Pese a la advertencia, el primer día de oleaje el camarero cayó al suelo y los platos se rompieron. Le preguntaron por qué no había seguido las instrucciones y el respondió: “Las he seguido, sólo que cuando yo hacía zig el barco hacía zag y cuando yo hacía zag el barco hacía zig”. Lo cuenta I. Berlín en su Generalissimo Stalin y el arte del gobierno.

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La OTAN y las naciones europeas

Czesław Miłosz dijo que los europeos de mediados del siglo XX aprendieron, casi siempre con sufrimiento y sangre, que los tratados de filosofía más abstrusos influyen tarde o temprano en su destino. A propósito de esta idea puede traerse a colación Sobre la paz perpetua, de Kant, escrita en 1795, que habría influido de forma muy profunda en los estados europeos por medio de la OTAN y también de la UE.

Hay que actuar como si la paz perpetua fuera posible, no importando que no sea real, dice Kant. Con ese fin hay que instaurar una constitución republicana, que consiste en tres principios: la preservación de la libertad de los individuos de una comunidad política en cuanto personas, la dependencia de una legislación común en cuanto súditos, y la igualdad conforme a ella en cuando ciudadanos. En síntesis: la libertad individual, el principio de legalidad y la igualdad ante la ley. Es la única forma interna de un estado que puede conducir a la paz perpetua. A ella hay que agregar otra externa: la federación de los estados entre sí.

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Igual que lo saco lo quemo

Fue un exponente castizo de dualidad moral, lo que es igual que inmoralidad que hace ostentación de sí misma. Uno de tantos, a decir verdad. Era un individuo de Huelva, aunque alguien me ha dicho que de Málaga. Eso no importa mucho, porque pertenece a una especie muy extendida y pudo ser de cualquier sitio.

El sujeto había cobrado afición a la quema de imágenes religiosas durante la Guerra Civil, mas hete aquí que, al finalizar ésta, un correligionario suyo pudo ver que era uno de los porteadores de las andas de un santo cuya imagen había reducido a cenizas un año o dos antes. El compadre, extrañado, se lo recriminó, y él respondió: “No te confundas conmigo, que igual que lo saco lo quemo”.

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